miércoles, 25 de junio de 2025

Mi papá me llevó a la cancha a los 5 años... y esto fue lo que pasó

 

Imagen sacada de Freepik.com

Tenía apenas cinco años, y el mundo para mí era un combo entre dibujos animados, carritos de juguete y chocolatinas. Pero un día, mi viejo me dijo:
👉 “Hoy vas a conocer lo que es el verdadero fútbol”.

No entendía mucho, pero me puse la camiseta que me quedaba enorme y salimos. Lo que pasó esa tarde no lo olvidé jamás.

🚗 El viaje: nervios, preguntas y olor a parrilla

Fuimos en bus, con la camiseta puesta, la cara pintada y mi viejo cantando canciones que no entendía pero ya sentía mías. Había un olor a choripán en el aire, a humo, a barrio. La gente sonreía, se abrazaba, y yo... no sabía si era una fiesta o una batalla.
Mi papá me dijo:
“Vos tranquilo, esto se lleva en la sangre”. Y me apretó la mano más fuerte.

🏟️ Entrar al estadio: el primer impacto

Cuando entramos al estadio, me quedé mudo. La tribuna temblaba. El color, los cánticos, los bombos... era como estar dentro de un sueño.
“Ese es tu lugar. Esa es tu gente”, me dijo mi viejo mientras nos ubicábamos en la popular.
No entendía las jugadas, ni el fuera de juego, pero cuando el equipo salió al campo, grité como si supiera todo.

⚽ El partido: emociones puras

Perdimos ese día. 2-1. Un penal dudoso y un gol en contra. Pero nadie se fue en silencio. El aliento siguió hasta el último segundo.
Y ahí entendí algo:
👉 El fútbol no se trata solo de ganar. Se trata de estar.

De ser parte. De defender algo que no se explica con lógica. Vi a mi papá gritar, sufrir, aplaudir... y yo también empecé a entender ese idioma.

🧠 Lo que me quedó

Ese día, mi viejo me enseñó mucho más que de fútbol. Me enseñó lealtad, identidad, paciencia y pasión.
Y aunque hoy él ya no está, cada vez que voy a la cancha, siento que está ahí conmigo, en cada grito, en cada canción, en cada aplauso con la palma abierta 🙌

📣 Vos también tenés tu historia

Todos los hinchas tienen esa primera vez, ese momento que los marcó para siempre. Y muchos fue con su viejo, su vieja, un hermano o una tía que los llevó a ver fútbol sin saber que estaban sembrando algo eterno.

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